Skip to main content

Frère Christian

Frère Luc

Frère Christophe

Frère Michel

Frère Bruno

Frère Célestin

Frère Paul

Esta Navidad no fue como las otras […] Estábamos nosotros, todos y cada uno; y los acontecimientos que nos han acercado inmensamente no han borrado nada de las diferencias. Por la mañana habíamos acordado que sería estúpido hacer un bloque único. Cada uno ha vivido estas cosas graves. Cada uno las interpreta. Cada uno se esfuerza por asumirlas. Y luego está también este «nosotros» que camina, progresa en gracia y en sabiduría (!?!). Somos desplazados, conducidos a lugares donde nunca podríamos haber ido a pesar de toda nuestra religión... Es grande el misterio de la Fe... de la fidelidad más tierna. Sí, estoy muy emocionado de ser miembro de este cuerpo, sin brillo ni hermosa apariencia […] MONJES, estamos llegando a serlo un poco más en verdad, según el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. (Relación del hermano Christophe, enero de 1994)

Te pido en este día

la gracia de convertirme en servidor

y de dar mi vida

aquí

en rescate por la PAZ

en rescate por la VIDA

Jesús atráeme

en tu ALEGRÍA

de amor crucificado. ("Aime jusqu'au bout du feu")

Porque finalmente mis amigos

es necesario que entre nosotros

esto

quede muy claro

yo soy de él

y voy sobre sus pasos

hacia mi plena verdad

pascual. ("Aime jusqu'au bout du feu")

Hasta el final, Jesús estuvo vivo. Nuestra existencia: la de los monjes. Estamos en unas condiciones que nos convierten y esto nos conduce a razones más profundas para quedarnos, a una manera más verdadera y más desnuda. (Agosto de 1993)

Gracias por seguir pensando en nosotros, en medio de los acontecimientos de Argelia. Una religiosa y un religioso fueron asesinados. No hay tregua para la violencia. ¡Somos como el pájaro en la rama, listos para volar a otros cielos! Un cielo nuevo y una tierra nueva. Dondequiera que vayamos, dondequiera que estemos, Dios nos acompaña. Dios no está contra nosotros, sino con nosotros. Cuando desembarquemos de este planeta, aún inmersos en nuestras preocupaciones terrenas, no tendremos miedo, porque al cruzar el angustioso umbral de la muerte, encontraremos a Cristo que nos introducirá en la casa del Padre. (Carta del 25 de mayo de 1994)

Mientras hagamos de nuestra vida un objetivo en sí mismo, no hay razón para vivir, porque todo termina en la muerte. En Cristo descubrimos el sentido profundo de nuestra vida. Lo que Dios pide es que confiemos en Él y en Cristo. (Carta de enero de 1994)

Aquí hay confusión y violencia. Estamos en una situación de riesgo, pero persistimos en la fe y en la confianza en Dios. Caminamos con el Señor. Él nos indica el camino, por la pobreza, el fracaso y la muerte es por donde vamos hacia Dios. (Carta de abril de 1994)