Frère Christian
Frère Luc
Frère Christophe
Frère Michel
Frère Bruno
Frère Célestin
Frère Paul
Semana Santa: Viernes Santo
La ALEGRÍA en la fe desnuda...
Ayer fue posible hablar de ALEGRÍA… incluso teníamos elementos de referencia que nos permitían, al parecer, entrar en la alegría multiforme de la eucaristía: ¡alegría del pan, del vino, de la comida, de la fiesta, del amor, del cuerpo! Pero aquí, hoy, ante el absoluto del sufrimiento, ¿tendremos la audacia de hablar de alegría? Todas nuestras pobres alegrías de ayer terminan aquí al pie de la Cruz, heridos de muerte, magullados, desfigurados: ¿quién pensaría en repetir los gestos de ayer? El hilo está roto, la alegría seca. Y sin embargo, Aquel que está allí, clavado en la muerte, nos ha pedido que hagamos esos gestos, sabiendo ya lo que le sucedería a Él… y esta Cruz forma parte de la eucaristía, más y mejor aún que el pan y el vino… y la palabra que rebota en nuestros corazones nos viene de Él, todavía fresca: ¡Si me amarais, os ALEGRARÍAIS porque yo voy al Padre!
La noche de PASCUA… dejémonos llevar por las palabras
Hermanos y hermanas, ¿cómo, en una noche tan oscura, hemos llegado hasta aquí: pueblo iluminado? Fue la Llama la que nos guió. La llama del pastor abrió el paso. Jesús está con nosotros. Jesús vivo está en medio de nosotros. Jesús: ardiendo quemándonos a todos en su ser. Abramos nuestro corazón de par en par. Y dejémonos llevar por las palabras de la Sagrada Escritura.- (Gn 1,1-2,2). En primer lugar, en el libro del Génesis, aquí hay un hermoso poema que nos espera: palabras de vida, re-creadoras... que nos llevan muy adentro de nosotros mismos, al lugar donde soy creado por amor, palabras que nos llevan allí muy cerca de la Pascua donde Jesús cumple todas las cosas.
- (Gn 22,1-18). Jesús tiene mucho que decirnos: muchas palabras que confiar a nuestra fe. En esta segunda lectura, con Abraham e Isaac, Dios para nosotros se muestra. Padre e Hijo en camino a la Ofrenda. Y lo más bello es que hay lugar para cada una y cada uno en este relato: Abraham, soy yo. Isaac, soy yo. Y el cordero mismo, nos sitúa en él como el cordero pascual.
Semana Santa: Vigilia Pascual
La ALEGRÍA de Dios es entregar su vida...
1- Bendición del FUEGO.... que baila y canta, que brilla e ilumina. Llama cálida, chispa de pura felicidad. El fuego se nutre de la madera de la que se hace la/las cruces: bajo la madera en la que se ha colgado el Amor, latía el fuego de Dios. Aquí nos toma, nos toma a nosotros. Él avanza solo.... y luego todo arde de una persona a otra, y la noche es bendecida, lo que nos da la oportunidad de acoger esta felicidad pura: ¡descubrir nuestra vocación de ALEGRÍA dejándonos consumir por el FUEGO!
2- […] La ALEGRÍA es una clave de lectura en todos los tiempos… La Escritura nos la proporciona cuando nos hace remontar el curso de la historia hacia la génesis de nuestra alegría, la alegría que late en el corazón del Creador cuando ve que todo en nosotros es bueno en Sus manos. Y recorrer a pasos agigantados el tiempo que queda hacia esta última creación, ¡cuando nuestra alegría sea buscarnos sólo en la mirada de Dios y ver finalmente que sólo Dios es bueno! Ya no habrá lugar para la tristeza (Apocalipsis). Sí, hemos sido creados para conocer y compartir la alegría de Dios. Más aún, para hacer la Alegría de Dios, para ser la Alegría perfecta de Dios en el Hijo.
VIGILIA PASCUAL: La PAZ como obra de arte
1- La PAZ irrumpe.
Por otra parte, viene, como un aumento de luz, un aumento de sentido, un aumento de vida, un aumento de comunión. […]
La Paz desafía toda lógica humana, al igual que la Resurrección. De la enseñanza de Jesús se retuvo la Cruz… sin ir hasta el tercer día: el de la PAZ del Resucitado. ¡La PAZ esté con vosotros!
ASCENSIÓN: El movimiento ha terminado
En la Ascensión, el movimiento ha terminado. El que se ha rebajado ha sido elevado. Quienes pretendían elevar en la Cruz al Hijo del Hombre no sabían hasta qué punto se ajustaban al designio de Dios. La humanidad vuelve a encontrar su Oriente, en la vertical de Jerusalén. Sin embargo, la misión sigue siendo la del Verbo, fecundar la tierra.
PENTECOSTÉS: la paz como relación
¡La Paz esté con vosotros!
La Paz como un soplo nuevo que crea una RELACIÓN.
¡Recibid es ESPÍRITU SANTO! […]
El Espíritu Santo revela la PAZ como una RELACIÓN. LA PAZ que el Padre le da al Hijo, la PAZ que el Hijo encuentra al hacer la ALEGRÍA del Padre. La PAZ, que restaura la relación entre Dios y el hombre, la paz del FIAT de María a la sombra del Espíritu. La PAZ que restablece las relaciones entre todos los hombres - no hay mejor símbolo que entenderse - TODOS, judíos o paganos, un solo CUERPO de miembros diferentes, de idiomas que permanecen diferentes, pero que expresan el mismo mensaje, el mismo VERBO.

